El galardón ha puesto el broche de oro a cuatro días de conversaciones, cine y encuentros entre escritores y público bajo el lema «Pantallas y Literatura».
El Teatro Capitol y la Filmoteca de Extremadura, sedes del festival en Cáceres, han registrado una media de asistencia del 80% de aforo durante toda la edición.
Cáceres, 26 de septiembre de 2026. Escribidores, el Festival Literario de América y Europa, ha llegado, esta noche, a su fin tras cuatro jornadas de conversaciones, cine y encuentros entre escritores y público bajo el lema «Pantallas y Literatura». La última jornada, repartida entre la Filmoteca de Extremadura y el Teatro Capitol, ha reunido cinco citas hasta el acto de clausura.
Un documental para arrancar el día: Mario Vargas Llosa
La Filmoteca de Extremadura ha abierto la jornada a las 12:00 horas con la proyección del documental “Mario Vargas Llosa, dedicatoria para el tercer milenio”, a la que ha seguido un encuentro con la periodista rumana Mariana Sipos y el escritor Juan Cruz.
Sipos, directora del documental, ha reconocido que revivir el material «con mucha emoción», recordando el rodaje de una entrevista realizada para la televisión rumana en la que, según ha explicado, Vargas Llosa se mostró especialmente cómplice y sonriente. La periodista ha evocado también los vínculos del escritor con Rumanía, país que visitó en varias ocasiones y por el que sentía especial afecto, comparando el Bucarest de entreguerras con París.
En la conversación con Cruz, Sipos ha destacado la aportación del autor peruano a la literatura contemporánea, subrayando no solo su obra sino también su compromiso cívico y social, y ha señalado su estilo narrativo como su legado más importante. Preguntada por los libros esenciales para acercarse a Vargas Llosa, ha recomendado comenzar por «El pez en el agua» y «La tía Julia y el escribidor», y ha apuntado títulos como «La casa verde», «La guerra del fin del mundo» o «La fiesta del Chivo» para quien quiera profundizar más en su obra.
La meritocracia hoy, a debate en el Capitol
A las 18:00 horas, Manuel Jabois y César Rendueles han conversado con Ayanta Barilli sobre si el esfuerzo sigue siendo suficiente en la sociedad actual, dentro del bloque «La meritocracia hoy. Cuando el esfuerzo ya no basta».
Rendueles ha definido la meritocracia como un discurso relativamente reciente que, sin embargo, se ha asentado con fuerza en el imaginario colectivo, funcionando en muchos casos como una forma de legitimar la desigualdad. Jabois, por su parte, ha relativizado su propia trayectoria profesional, reconociendo que junto al esfuerzo ha habido una parte importante de suerte y de encuentros decisivos, como el que le llevó a iniciarse en el periodismo de la mano de David Gistau.
Ambos han coincidido en que ningún éxito individual se sostiene al margen del contexto. Jabois ha subrayado que todo logro personal depende, en última instancia, del bienestar colectivo que permite que ese esfuerzo encuentre a su público. Rendueles ha reforzado esta idea con datos sobre la cooperación social y ha defendido que el esfuerzo por sí solo no explica el éxito en profesiones esenciales y mal remuneradas, como quedó patente durante la pandemia con trabajos considerados esenciales, como las cajeras o transportistas, entre otros. La conversación ha abordado también la desigualdad de partida en el acceso al mundo laboral y universitario, y ha reivindicado, en cualquier caso, el valor del esfuerzo como condición mínima e innegociable para sostener cualquier trayectoria.
Dulce Chacón, la última cita de «La memoria prestada»
A las 19:00 horas, la Filmoteca ha proyectado La voz dormida (Benito Zambrano, 2011), con la que el festival ha rendido homenaje a Dulce Chacón. Tras el pase, su director, Benito Zambrano, ha conversado con el escritor Jesús Carrasco, en un encuentro moderado por Juan Cruz.
Zambrano ha confesado que adaptar la novela le exigió meses de investigación y un proceso emocional intenso, marcado por la pregunta de cómo fue posible llegar a semejante nivel de crueldad entre hermanos y vecinos durante la posguerra. Carrasco ha definido la película más como un clima que como una trama, subrayando la capacidad del cine para amplificar el alcance de una novela y llegar a públicos que, de otro modo, no se acercarían a ella.
La conversación ha derivado hacia paralelismos entre aquel periodo histórico y la actualidad, con ambos coincidiendo en que vivimos un momento igualmente peligroso, marcado por la deshumanización del lenguaje y el auge de discursos que ya resultan familiares. Carrasco ha señalado, además, la velocidad con que se suceden hoy los acontecimientos, agravada por el papel creciente de la inteligencia artificial, como un factor que dificulta comprender lo que está pasando. Zambrano, por su parte, ha advertido del avance de discursos de extrema derecha que recurren a un lenguaje de exclusión ya conocido en la historia reciente de Europa, insistiendo en que «aquí no sobra nadie».
Carme Riera, Premio Escribidores 2026 a la Trayectoria
El Teatro Capitol ha acogido a las 19:30 horas el acto de clausura de Escribidores 2026, donde la escritora Carme Riera ha recibido el Premio Escribidores a la Trayectoria en reconocimiento a su carrera literaria.
Raúl Tola, Director de la Cátedra Vargas Llosa, ha hecho un resumen de las cuatro jornadas del festival, en las que cerca de una treintena de invitados se han reunido para hablar de literatura, cine y otros asuntos de actualidad, incluida la relación entre la literatura y las nuevas tecnologías.
A continuación, ha intervenido Adela Rueda Márquez, Directora General de Patrimonio Cultural y Documental de la Junta de Extremadura, que ha destacado la satisfacción por una edición marcada por la afluencia de público tanto en el Teatro Capitol como en la Filmoteca de Extremadura, subrayando que el éxito del festival se mide no solo por la calidad de los participantes, sino también por la respuesta del público.
Tras la lectura de un elogio a su figura, Carme Riera ha recogido el premio con palabras de agradecimiento hacia la organización y hacia quienes lo recibieron en ediciones anteriores. La escritora ha dedicado buena parte de su intervención a recordar a Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, a quien ha definido como un clásico de referencia en su generación, evocando su paso por Barcelona y afirmando que la ciudad sigue en deuda con el escritor peruano.
El futuro de la ficción
Tras la entrega del Premio Escribidores, el festival se ha despedido con «Escribir series en España. Entre la literatura, la estructura y el personaje», un encuentro entre el guionista Paco Cabezas, la guionista Paloma Rando y el escritor Sergio del Molino, moderado por Ayanta Barilli, que ha puesto el broche a cuatro días de programación.
«Que el texto esté por encima de todo» es, para Del Molino, la única forma que tiene la literatura de sobrevivir frente a la industria audiovisual. El escritor ha defendido incluso abandonar el propio término de «adaptación» en favor de «obra inspirada», reivindicando que el valor de un producto audiovisual no debería medirse por su fidelidad al original, sino por el mundo propio que logra construir a partir de él.
Cabezas, en cambio, ha reconocido que su método pasa por «perder el respeto al material» de partida, para poder trasladar la emoción que sintió al leerlo, en lo que ha descrito como un intercambio enriquecedor entre ambos lenguajes. Rando, por su parte, ha puesto sobre la mesa las tensiones que a veces surgen entre autores y guionistas, señalando que algunos escritores dificultan el desarrollo de sus propias obras al no querer desprenderse de ellas, y ha subrayado una diferencia clave entre ambos oficios: mientras el guion es, en sus palabras, «un libro de instrucciones» que solo se completa si llega a rodarse, la novela es una obra terminada desde el momento en que se publica.
La conversación ha derivado también hacia la falta de libertad creativa que a menudo condiciona tanto a novelistas como a guionistas, sometidos a modas y fórmulas de la industria, y hacia lo que Del Molino ha calificado como una creciente «epidemia de obviedad» en la ficción actual, motivada por el miedo de editores y productoras a no explicarlo todo al espectador.
Con esto se cierran cuatro días en los que tanto el Teatro Capitol como la Filmoteca de Extremadura han registrado una ocupación media del 80%, demostrando, edición tras edición, que la literatura sigue siendo un lugar de encuentro entre generaciones, geografías y formas de contar el mundo. Cáceres se despide así como sede de Escribidores 2026 tendiendo, una vez más, puentes entre ambas orillas del Atlántico, con la vista puesta ya en próximas convocatorias.